Presentación Proyecto: “Tus emociones de la A a la Z”

Comienza el año 2016 y con ello nuevos proyectos e ideas a desarrollar con el objetivo de poder aportarte algo positivo cuando decidas generosamente dedicarle unos minutos a mis artículos. El proyecto “Tus emociones de la A a la Z” surge como consecuencia de las carencias que detecto habitualmente como psicóloga. La falta de información y conocimiento de las emociones lleva a las personas a hacer lo mejor que pueden y saben pero ya sabes que eso no siempre ni es suficiente ni es lo correcto.

Proyecto_Emociones_A_Z

 

A lo largo del año, la primera y tercera semana de cada mes te presentaré una emoción. Haré un repaso en forma de abecedario de las emociones para que puedas conocer a cada una de ella:

  • Cuál es el objetivo de esa emoción en tu vida.
  • Qué piensas, qué sientes, qué haces cuando la experimentas.
  • Donde se encuentra la línea de lo saludable y adaptativo y dónde quizás estés rayando un problema emocional que pueda necesitar ayuda de un profesional.
  • Cuáles son los problemas emocionales en los que puede derivar un mal aprendizaje de las emociones.

¿ Qué es el aprendizaje ?

Como bien sabes los psicólogos trabajamos y ayudamos a personas con problemas emocionales. Todas las personas somos potencialmente susceptibles de poder tener en algún momento de la vida algún problema emocional en mayor o en menor grado, aunque este problema emocional no requiera siempre de ayuda de profesional de un psicólogo.

Cuando naces y llegas al mundo no sabes absolutamente de nada, tan solo estás dotado de algunas conductas reflejas pero el resto de las conductas que puedes observar en un niño o en adulto las ha aprendido, y este proceso de aprendizaje no cesa en toda tu vida.

El aprendizaje es un cambio más o menos permanente de tu conducta como consecuencia de tu práctica.

Como todo proceso de aprendizaje, existe la posibilidad que hayas tenido la oportunidad de aprenderlo de la forma adecuada o quizás todo lo contrario. ¿Eso que quiere decir? Te pongo un ejemplo.

Cuando ibas al colegio, ¿tenías alguna asignatura atragantada porque el profe no explicaba bien? No sé, ¿quizás el profesor de mates, o la profesora de química o de lengua? ¿Qué ocurre si el profesor de mates no te enseña la estrategia adecuada para dividir correctamente? Pues que cada vez que tengas enfrentarte con una división tendrás dificultades para resolverla, ¿verdad? Y cuando lleguen las divisiones con decimales, la dificultad será mayor, ¿qué crees que puede pasar? Tú intentarás poner en práctica la estrategia que conoces, la que tu profesor te ha enseñado pero NO es suficiente, no te lleva a resolver bien el problema y eso comienza a estresarte, ¿verdad?

Pero de repente tu profe de mates tiene que coger una baja y viene una sustituta, que detecta tus dificultades y te enseña una estrategia diferente para que puedas dividir sin problemas. Para ello te pide, que hagas muchas y nuevas divisiones con la nueva estrategia para que te vayas acostumbrando al nuevo método. Y después de semanas de trabajo y esfuerzo te das cuenta que has aprendido una nueva manera que te permite resolver satisfactoriamente tus divisiones y en consecuencia te ayuda a aprobar.

Articulo_1_Esfuerzo_constancia_aprendizaje_18_01_2016

 

¿Qué conclusiones sacas? Yo comparto contigo las mías:

  • Naces sin saber de nada y tienes que aprender de todo, incluso dividir. Si aprendes la estrategia adecuada, dividir se puede convertir en algo hasta divertido.
  • Si aprendes la estrategia inadecuada, dividir puede convertirse en un problema que te haga vivir como mínimo más estresad@ y a creer que las divisiones son imposibles, son dificilísimas o incluso que tú no vales para ellas, o que eres tont@”
  • Descubres que te siguen sin gustar las mates pero al menos afrontas el problema y compruebas que si que puedes, que no eres tont@, solo te faltaba la herramienta adecuada.

 

“Has desaprendido una estrategia poco eficiente y que te hacía sufrir y has vuelto a aprender una estrategia nueva que te ayuda afrontar el problema y avanzar”.

Aprendizaje emocional: las emociones también se aprenden

Y ahora te estarás preguntando ¿y este problema de mates que tiene que ver con las emociones? Pues muy sencillo, las emociones también se aprenden como las mates. Vamos a ver cómo:

  • Cuando naces vienes dotado de un paquete básico de emociones, son innatas y universales. Que tengas la capacidad de expresar ciertas emociones no significa que las gestiones de forma adecuada, que conozcas para que sirve, cómo se llaman ni que las emplees en el momento adecuado… todo eso lo aprendes a medida que vas creciendo, a lo largo de la vida, aprendizaje emocional. 
  • ¿Cómo aprendes? El ser humano está dotado para aprender de 4 maneras diferentes:
    • Aprendes imitando mediante la observación a los demás.
    • Aprendes por refuerzo positivo, por ejemplo imagínate que te gusta mucho pintar, y cada vez que lo haces tus padres, amigos, pareja te elogian. Es muy probable que vuelvas a repetir la conducta de pintar ya que habitualmente cuando pintas recibes un refuerzo positivo que es el elogio.
    • Aprendes por refuerzo negativo, es decir, realizas alguna conducta para evitar algo o alguien desagradable. Imagínate que cada vez que estás en una reunión de trabajo y cada vez que intervienes, unos compañeros realizan burlas y lógicamente te sientes incomod@. Así es que en lo sucesivo para evitar ese malestar, las burlas, dejas de intervenir de forma activa en las reuniones.
    • Asociación o por condicionamiento clásico.  Te dejo un simpático vídeo que te ayudará a comprender que significa.

 

¿Para qué sirven las emociones?

Nuestra naturaleza humana es muy sabía y cada elemento que dispone nuestro cuerpo cumple una función muy especifíca :

  • La función de adaptación: cada una de tus emociones facilita que tu conducta se adapte a las exigencias de tu entorno proporcionándote la energía necesaria para llevarla a cabo.
  • La función social: cada una de tus emociones, a través de la expresión de las mismas, te permite predecir el comportamiento de los demás, además de comunicar el tuyo a tu entorno, favoreciendo de esta manera las relaciones en sociedad, y la comunicación de tu estado afectivo.
  • La función motivacional: tus emociones son motivadoras, es decir, moviliza una cantidad de energía en tu cuerpo que te ayuda a aproximar o evitar lo que provechoso o peligroso para ti.

Si quieres profundizar más al respecto, te invito a que leas mi artículo Inteligencia Emocional.

 

¿Existen emociones positivas o negativas?

Cuando trabajo en consulta me gusta siempre resaltar que no existen emociones ni buenas ni malas, ni positivas ni negativas,  todas yArticulo_1_Emociones_Positivas_Negativas_18_01_2016 cada una de ellas cumplen una función necesaria. Lo importante de las emociones no es no sentirlas, sino aprender a gestionarlas, a regularlas y comunicarlas.

Te lanzo una pregunta ¿crees que el  enfado es una emoción negativa? En el proyecto que te estoy presentando “Tus emociones de la A a la Z” podrás comprobar en los próximos meses, cuando aborde la emoción del enfado que  dicha emoción te permite adoptar una conducta de defensa o ataque ante situaciones de amenaza física o cuando experimentes que algo o alguien vulnera tus derechos.

Como todas las emociones, el enfado, tiene un componente fisiológico, que te iré contando a medida que te las presente individualmente. Ese componente físico cuando te enfadas puede ser desagradable, intenso o molesto porque experimentes tensión muscular, calor, o taquicardia pero en ningún caso negativo. ¿O a caso has podido alguna vez enfadarte mientras te sientas relajad@? La relajación es un estado físico totalmente incompatible con el enfado.

Pero ahora llega el “pero”. ¿Quién de nosotros no ha tenido en alguna ocasión alguna respuesta de enfado fuera de lugar? Yo si las he tenido. ¿Eso es un problema? No, mientras no se convierta en tu forma habitual de responder y gestionar esa emoción.

Pero si por el contrario, te enfadas por todo, de forma frecuente e intensa generándote dificultades en tus relaciones e impidiéndote disfrutar de una vida saludable, quizás en este caso estés sufriendo un problema emocional.

¿Qué es un problema emocional?

Los problemas emocionales son conductas o comportamientos aprendidos que te afectan en tu manera de pensar, sentir y actuar, y los psicólogos trabajamos con dichos problemas para ayudarte a desaprender aquellas estrategias que no te están ayudando y proporcionarte unas nuevas que te faciliten un nuevo aprendizaje emocional más saludable.

Cuando piensas en conducta o comportamiento seguro que te viene a la cabeza “lo que haces” pero el concepto es algo más amplio. La conducta tiene tres niveles, lo que piensas, lo que sientes y lo que haces. Te pongo un ejemplo y así seguro que lo ves más claro:

  • Lo que piensas: “Fulanito se ha pasado con lo que me ha hecho, se va a enterar”.
  • Lo que sientes, tanto físico como emocional: tensión muscular, calor, tensión mandíbula, enfado.
  • Lo que hago: “Me dirijo a él y le digo “cuatro cosas”.

Este articulo es a modo de presentación del proyecto “Tus emociones de la A a la Z”. A partir del  próximo 1 de febrero te presentaré la primera emoción que empieza con la letra “A” …¿ cuantas conoces que empiecen con esa letra? ¿Necesitas alguna pista? A de … aburrimiento, alivio, admiración, amor, ansiedad. ¿Cual será?

El  proyecto “Tus emociones de la A la Z” nace para poder ayudarte a conocer tus emociones con más detalle y que algún elemento que puedas leer te pueda servir para incorporarl@ en tu vida y así gestionar mejor tus problemas emocionales.  No lo olvides, da igual los años que tengas, todos estamos permanentemente en una estado de aprendizaje. Tú también puedes, ¿te atreves? 

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