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¡No soy el número 1 y no pasa nada!

¡Semana nueva, imagen nueva! La imagen reflexión de la semana ya está aquí, así es que esto significa que es …VIERNES!!!!

Aprovechando que esta semana los estudiantes de todo el país, grandes y pequeños se encuentran inmersos en exámenes quería poner el foco en el esfuerzo y en la importancia de aprender a valorarlo. Insisto en la palabra APRENDER, ya que en ocasiones creemos que nuestra genética lo determina todo, y como “yo nacía así, así me quedaré”, y por tanto puedes estar tentando a no hacer nada al respecto.

Cada ser humano es único y especial con sus habilidades y limitaciones. Con tu permiso voy a simplificar mucho. Voy ejemplificarlo a través del objetivos en los estudios pero puede ser extensivo a cualquier ámbito de la vida, de niños y adultos.

Hay personas dotadas de un gran cociente intelectual y a la hora de estudiar sus resultados destacan por encima de la media. Logran ser el número 1. ¡Genial!. Seguro que ello también han tenido que esforzarse mucho pero al llegar a meta y colgarse la medalla reciben el el reconocimiento personal y social. ¡¡Premio!! Fantástico bien merecido grupo 1. 

Hay personas dotadas de un cociente intelectual dentro de la media de la humanidad que lo compensan con el desarrollo de otras características como podría ser el esfuerzo, la motivación y la fuerza de voluntad, lo que les permite posiblemente alcanzar los mismos resultado que el grupo 1. Estupendo también medalla para ellos, grupo 2!.

Hay personas dotadas de un cociente intelectual dentro de la media o incluso por debajo que compensan sus limitaciones cognitivas con el desarrollo de otras características como podría ser el esfuerzo, la motivación y la fuerza de voluntad PERO … pero no obtienen los resultados ni del grupo 1 ni del grupo 2. No son los primeros, ni los segundos ni siquiera los terceros …NO reciben medallas, no tienen foto de reconocimiento pero en cambio también llegan a meta pero con otros tiempos, a otro ritmo, o no …suspenden. El denominador común de este fantástico grupo 3 es que también ha existido el mismo esfuerzo, motivación y fuerza de voluntad que los del grupo 1 y grupo 2.

¿No se merece la misma medalla que los del grupo 1 y grupo 2? ¿Por qué? ¿Solos los primeros o segundos lograrán la gracia del “olimpo”?. ¿Qué hacemos el resto del común de los mortales cuando no logramos “destacar”? ¿Estamos condenados al ostracismo?.

Vivimos en una sociedad muy muy competitiva. De forma muy explícita empezamos a competir con el mundo entero desde bien pequeñitos.  Los objetivos o retos son esenciales en la vida, no me cabe la menor duda, te ayudan a crecer y desarrollarte como ser humano y es muy gratificante alcanzarlos. Pero ¿cuando dejan de ser saludables y se convierten en tiranos, críticos y tóxicos?. 

  • No siempre se puede ser el número 1, y no pasa nada. ¡ Tolera la frustación inicial y pa´lante! Sigues siendo un ser humano único y muy especial.
  • Quizás no has disfrutado de las mieles del éxito final pero si has descubierto un sin fin de habilidades en ti que es muy probable que sirvan para el siguiente intento. Ayudará a trabajar la confianza en ti. ¡Conécete mejor!.
  • Es probable que ciertas limitaciones iniciales puedas superarlas pero otras quizás no, lucha por lo que puedes cambiar pero ¡acepta aquello que no puedes modificar!.

Y lo más importante enséñaselo a los más peques de la casa. Tu competitividad y nivel de exigencia se pueden convertir en referentes para tus hijos. Ayúdales a ser más flexibles en su camino y aprendan a reconocer el valor de su esfuerzo.

¡Feliz día!

Nayra

 

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